Una segunda oportunidad legal para recuperar su tranquilidad financiera.
Estar colgado con los bancos o tener procesos de embargo no es el fin. La Ley de Insolvencia en Colombia protege a las personas naturales no comerciantes, permitiéndoles sentarse con sus acreedores y proponer un plan de pago según lo que realmente pueden pagar, sin que les quiten lo básico.
Le acompañamos a las notarías o centros de conciliación para negociar descuentos y plazos que usted sí pueda cumplir.
Al iniciar el proceso de insolvencia, legalmente se suspenden los procesos de remate y los embargos contra su sueldo o casa.
Si definitivamente no hay cómo pagar, le ayudamos a entregar sus bienes de forma ordenada para saldar todas sus deudas y empezar de cero.